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Ahorrar, invertir o salir de deudas ¿Cuál es la mejor opción?

Categoría:

Familia

Ahorrar, invertir o salir de deudas ¿Cuál es la mejor opción?

Tener muy claros tus objetivos financieros te ayudará a marcar el rumbo, pero si no los tienes, aquí algunos tips:

Lo primero que debes hacer

Antes de empezar a disfrutar de los beneficios de ahorrar, invertir o salir de deudas es necesario que te protejas de imprevistos. Los últimos años han demostrado que las emergencias SÍ SUCEDEN y debes aprender de los acontecimientos para protegerte a ti y a tu familia.

En ese orden de ideas, debes construir un fondo de emergencias con una cantidad que pueda cubrir de 3 a 6 meses de gastos cotidianos. Este fondo no debe ser tocado en absoluto, excepto en casos de extrema necesidad.

Una vez tengas este paso cubierto, puedes pasar a lo que sigue.

Salir de deudas

Si tu meta es invertir en inmuebles, por ejemplo, el pago del crédito hipotecario se sumará a las deudas que ya tengas. Entonces, pagar el crédito hipotecario, pagar las deudas con sus respectivos intereses y cumplir con los gastos cotidianos es un peso bastante grande.

Y este es solo un escenario, si lo pensamos bien, será difícil cumplir cualquier objetivo financiero si debes dinero.

Así que nuestra recomendación es que el primer paso sea salir de deudas porque, además de mejorar tu historial crediticio, una vez te liberas de deudas, la capacidad de ahorro o inversión aumenta considerablemente. El dinero que utilizabas para pagar las deudas estará a disposición de tus objetivos financieros.

¿Qué hago si no tengo deudas? 

Ahorrar o invertir, he ahí la cuestión. Hacer una u otra cosa dependerá de tus metas financieras.

Por un lado, está el ahorro, esto más que algo esporádico debes considerarlo un hábito que te ayudará a cumplir objetivos, generalmente, de corto y mediano plazo como salir de vacaciones, mejorar tus herramientas de trabajo, hacer remodelaciones en tu hogar, entre otros, y te darán tranquilidad financiera porque puedes acceder a ellos en cualquier momento.

Desafortunadamente, es un dinero que está estático, si no ahorras constantemente es difícil que ese dinero se mueva, lo que puede hacer que pierda valor como consecuencia de la inflación.

Por otro lado, está la inversión. Gracias a ella es posible obtener una rentabilidad o ganancia que incremente la cantidad de dinero invertida. Es una buena forma de mover tus ahorros o el dinero extra que recibas. Es común que la inversión se lleve a cabo cuando queremos cumplir objetivos financieros en el largo plazo, ya que muchas de ellas son volátiles y requieren de paciencia y persistencia para generar los resultados esperados.

Teniendo todo esto en cuenta, si recibiste un dinero extra y ya saliste de deudas, considera destinar una parte para tu ahorro (y sigue ahorrando cada vez que recibas dinero) y otra parte para inversión. El porcentaje de distribución dependerá de ti, de qué tanto te quieras arriesgar en una inversión o qué tanto quieres tener dinero ahorrado para tenerlo a la mano. Puedes invertir en inmuebles debido a la poca volatilidad que tienen, utilizar tus ahorros, primas o cesantías para el pago de la cuota inicial de tu vivienda, iniciar el proceso de compra de una segunda vivienda para arrendar, hacer remodelaciones en tu hogar e incrementar su valor, en fin, las oportunidades son muchas, pero eso sí, antes de gastarte todo el dinero en gastos hormiga piensa en sacarle el mayor provecho.

FUENTE: AMARILO