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Ordenar la casa, ordenar la vida

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Ordenar la casa, ordenar la vida

La ciencia lo respalda. Los estudios realizados en universidades como Princeton e Indiana, y los artículos publicados en revistas académicas como el Personality and Psychology Bulletin concluyen, desde hace más de una década, que el desorden (el de su escritorio, el de su habitación, el de su casa) afecta la salud mental y la calidad del sueño, provoca estrés y fatiga, impide la concentración y retrasa la productividad. 

En pocas palabras: organizar, arreglar, renovar o transformar, desde cajones y clósets, hasta habitaciones enteras, es sinónimo de placer y tranquilidad. El psiquiatra norteamericano Ralph Ryback dice que si revisamos el funcionamiento de nuestro organismo descubriremos por qué ordenar nos resulta gratificante. El cuerpo humano está conformado por decenas de miles de sistemas biológicos y neuroquímicos perfectamente estructurados y, sin orden —como ha explicado Ryback—, colapsaría, así que es natural anhelar la simetría, la pulcritud y la limpieza de los entornos que nos rodean para tener esa sensación de control, equilibrio y bienestar. 

No parece extraño, entonces, el creciente auge de los blogs y las series de televisión que dan consejos sobre cómo mantener la casa impoluta, ni que Marie Kondo, la gurú japonesa del orden, se haya convertido en una celebridad internacional. 

“Cuando entendemos el poder y la importancia que tienen los espacios en nuestra vida, comenzamos a percibirlos de una forma diferente. Vamos a querer verlos organizados, con energía positiva, iluminados, coloridos. Todos podemos tener un espacio sanador y, cuando ya estamos en él, no vamos a querer cambiarlo por nada más. Será nuestro mejor refugio en el planeta”, explica Laura Casas, diseñadora de interiores holística, quien se dedica a crear rincones inspiradores y regenerativos. 

El primer paso para la renovación del hogar es encontrar el propósito y, como dice Casas, responder estos sencillos interrogantes: “¿Para qué se quiere realizar ese cambio? ¿Qué hay detrás de él? ¿Cómo quiere sentirse usted en ese nuevo espacio?”. Esta transformación debe tener un propósito, no se trata de organizar para tener un entorno más bonito; cobrará sentido si lo que buscamos es, por ejemplo, un estudio donde concentrarnos mejor o una habitación para dormir tranquilamente. En este inicio de año, una época para dejar atrás los viejos malos hábitos y cambiarlos por buenas intenciones, le ofrecemos 12 estrategias para organizar y renovar su hogar, y su vida. 

1) Investigar, anotar y visualizar 

Sí, los espacios pueden ser grandes aliados para trabajar, estudiar, descansar o entretenerse, y también pueden convertirse en templos físicos y energéticos. Por eso la planificación es fundamental. Entonces, reserve un cuaderno y escriba en él las ideas que le surjan y los consejos que le dan para transformar su casa, pegue ahí las fotos inspiradoras, pinte los bocetos que se le ocurren, revise diversas paletas de colores, incluya retazos de telas y materiales. En efecto, este sería como su propio diario de renovación del hogar. ¿Se le acaba de ocurrir algo nuevo? ¡Ya sabe dónde anotarlo!

2) Ahorrar, ahorrar, ahorrar 

El dinero no lo es todo, pero es importante. Si no cuenta con los recursos suficientes no podrá comprar ese nuevo sillón que necesita con urgencia. ¿Qué puede hacer? Identifique sus gastos mensuales, elimine los que sean innecesarios (los llamados ‘hormiga’) y empiece a reunir el capital para poder comprar la nueva sala. Será más fácil cumplir sus metas si ese monto mensual que usted ha establecido se lo debitan automáticamente y llega directamente a una cuenta de ahorros o a un fondo protegido. Pero, por supuesto, usted también tiene otras opciones: tapizar los muebles, en vez de comprar nuevos; añadir espejos para generar el efecto de amplitud en las habitaciones; incorporar lámparas con iluminación direccional para darle un mayor dramatismo a ciertos rincones de la casa; reciclar objetos tales como puertas y convertirlos en mesas, por ejemplo. ¿Quién dijo que renovar el hogar es carísimo? ¡Las posibilidades son infinitas.

3) Un cajón a la vez 

No olvide la regla de oro, no trate de ordenar todos los espacios al mismo tiempo. “A veces tenemos demasiadas ganas de organizar y sacamos todo del clóset. Luego seguimos con la cocina y cuando nos damos cuenta, tenemos la casa ‘por fuera’, no sabemos cómo proceder y nos frustramos. Por eso es mejor ir poco a poco. Comience con un par de cajones de la cocina; en los días siguientes, siga con el clóset por zonas, organice por etapas”, explica Casas. 

4) ¡Adiós a todos esos papelitos! 

¿Cuántos recibos viejos, folletos que ja – más volvió a ver, mapas de ciudades que visitó o documentos inútiles guarda en su casa? Claro, suponíamos que su respuesta sería esa. Entonces lea esto con atención. Taryn Williford, directora de estilo de vida del proyecto Apartment Therapy, asegura que una de las tareas más satisfactorias a la hora de ordenar y renovar el hogar es deshacerse de estas pilas inútiles de papel. ¿Cómo comenzar? Primero, recorra la casa con una gran bolsa en la mano y recolecte todos esos papelitos, las revistas viejas (no las de Amarilo, ni se le ocurra), los volan – tes y facturas. Segundo, siéntese en una lugar donde pueda esparcir todas esa hojas sueltas y organícelas en cuatro grupos: 1) para botar; 2) para guardar –y piense dónde las pondrá–, 3) para reciclar, 4) para usar de inmediato (como los recibos que debe pagar). Estos últimos deben estar bien visibles para que luego no le corten la luz. 

5) El método Marie Kondo 

Doblar la ropa para optimizar espacio es una de las insignias de esta abanderada japonesa del orden. Kondo, con su calma nipona, nos explica que lo importante es aprender a hacer los dobleces adecuados para lograr un rectángulo perfecto con nuestras prendas. ¡Y no rendirse! Luego, dice ella, es importante ubicarlas en los cajones en posición vertical para utilizar incluso la profundidad de cada gaveta. De esta ma – nera también será más fácil identificarlas.

6) Cada cosa en su lugar 

Marie Kondo tiene otro mantra y es el de almacenar cada artículo del hogar en un lugar específico. “El desorden no tiene nada que ver con los objetos que posees, es el fracaso de no poner las cosas en su lugar. La forma en la que una persona almacena sus artículos es una expresión de gratitud por todo el apoyo que ese objeto le brinda. Asegurarse de que cada una de sus pertenencias tenga su propio lugar es la única forma de mantener un hogar ordenado”, dice. 

7) La táctica 20/10 

La pereza y la falta de tiempo son otros dos impedimentos para lograr el orden en casa. Si le resultan familiares, recuerde el método 20/10 creado por Rachel Hoffman, la autora del libro Unf*ck Your Habitat: “Se llama así porque cada persona le dedicará tan solo 20 minutos a limpiar y a despejar la casa, seguidos de un descanso de 10 minutos”. En este corto periodo, el objetivo es ordenar varias áreas de la casa, de la mejor manera posible: tender la cama, lavar los platos apenas se termine el desayuno, recoger la ropa que ya esté seca, abrir las ventanas, aspirar, entre otros. Parte del método sugiere tomar una foto antes de empezar a ordenar y otra después para ver el resultado. Sí, vaya, publíquelas en su Instagram. 

8) Inspirarse en el feng shui

Esta antigua técnica china que busca el equilibrio energético de los espacios nos recuerda que ciertos lugares de nuestra casa pueden afectarnos el chi (o el qi, o, simplemente, nuestra energía vital). Ordenar la cocina, por ejemplo, puede beneficiar positivamente la salud de nuestro hígado. Lograr que la entrada del hogar esté pulcra y armoniosa ayudará a nuestro chi. De acuerdo con esta disciplina oriental, ciertos objetos importantes, como las camas, los escritorios, o espacios como la cocina, deben tener una ‘posición de mando’, es decir, deberían tener una ubicación que permita ver la entrada a casa o a las habitaciones. El feng shui también indica que cada puerta simboliza la fluidez de la energía, por eso todas ellas deben estar libres de objetos que les impidan abrirse. 

9) Jugar con la luz 

Cambiar la iluminación es una de las estrategias más significativas para crear sensaciones y emociones positivas en su casa. La luz cálida sirve para la relajación, la conexión espiritual y la tranquilidad, por eso debería tenerla en las habitaciones. La fría, por su parte, es útil para la concentración y la productividad, así que va muy bien en espacios como el estudio. La luz natural es igualmente importante, las cortinas no deberían impedir el paso de los rayos del sol al interior de su hogar, especialmente en la sala, el comedor y el estudio. De otro lado, la iluminación superior logrará que los espacios se vean más grandes; las lámparas colgantes darán la ilusión de que el techo es alto, y cuando quiera darle un toque intimidad a un cuarto de gran tamaño, nada como las lámparas con varios bombillos y/o los candelabros. 

10) Explorar nuevos colores y texturas 

Este año, de acuerdo con Apartment Thera – py, en la paleta cromática de los espacios inte – riores predominarán el amarillo, que da una sensación de felicidad y energía; el blanco, que aporta calma y pulcritud; y el gris, que trans – mite elegancia y serenidad. Las texturas, como lo recuerda Casas, son igualmente importantes. “Hay que elegir las que sean cómodas para las manos, para los pies, para todo el cuerpo, así le mandamos buenas señales a nuestro cerebro. No deberíamos escoger materiales desagradables al tacto. No olvidemos que la casa es nuestro espacio, nuestro templo”. 

11) La aromática armonía 

El olfato, explica Casas, es el primer sentido que se conecta con el cerebro. Aplique unas cuantas gotas de aceites esenciales cítricos en un difusor, y en pocos minutos sentirá el cambio en la habitación donde se encuentre; estos brindan un aire de felicidad, vitalidad y motivación. En el dormitorio funcionan mejor las fragancias que propician la relajación y el descanso, como la lavanda, el pino y el eucalipto. 

12) El poder de las plantas

Estas “nos ayudan a limpiar las energías, a sentirnos acompañados y le dan frescura al espacio”, concluye Casas. Pero, ¿qué tipo de plantas debería comprar si usted nunca ha tenido una en su hogar y tiene poco tiempo para cuidarlas? Le vendría bien un lazo de amor (también conocida como planta araña), que requiere poca luz solar y agua una vez a la semana. El lirio de paz tampoco necesita de muchos cuidados; solo tendrá que regarlo cada vez que sus hojas se inclinan hacia un lado y asegurarse de que cuente con una iluminación moderada, si quiere que florezca. Todas estas especies para interiores necesitan la luz del sol, pero no deben recibirla de forma directa porque se pueden quemar sus hojas y sus raíces. Téngalo muy en cuenta y póngalas en el lugar adecuado.

FUENTE: AMARILO