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Secretos para decorar habitaciones compartidas

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Secretos para decorar habitaciones compartidas

Cuando nos convertimos en personas adultas e independientes empezamos a recordar con mucho cariño nuestra infancia, las idas al parque, los disfraces de Halloween, las travesuras del colegio y los momentos con nuestros hermanos, sobre todo, aquellos que vivimos en habitaciones compartidas. Hacemos énfasis en “cuando nos convertimos en personas adultas e independientes” porque quizás de niños no podíamos estar cerca de nuestros compañeros de cuarto sin que se desatara una batalla campal. 

Cada metro cuadrado de una habitación compartida por hermanos puede ser objeto de una pelea de almohadas o de una eterna disputa por un juguete perdido. Teniendo en cuenta esto, es importante que cada uno tenga su espacio propio para jugar y aprender, sin que deje de ser práctico. 

Sabemos que es un reto juntar dos personalidades en un mismo lugar, pero ¡sí se puede! y ¿sabes qué es lo mejor? Que no tiene por qué verse aburrido ni alejado de las tendencias en decoración. Sigue estos consejos y lo lograrás: 

1) Delimita los espacios: no es necesario que hagas una línea en el centro y que cada lado sea para un niño. Coloca muebles funcionales que sirvan como divisor y también como biblioteca, tablero, mesa de noche o espacio para tareas. Aprovecha al máximo los colores y personaliza cada área con sus combinaciones favoritas, ya sea en las paredes o en los accesorios. 

Otra opción interesante y económica son las cortinas, no es necesario cerrarlas por completo para obtener privacidad, pero si le dará a cada niño los límites de su espacio. También podemos convertir las alfombras en un elemento divertido, asigna a cada lugar una textura diferente. 

2) Aprovecha toda la habitación: si el espacio es reducido, utiliza camas con cajones debajo para colocar juguetes o ropa. Cuando las dos camas quedan muy juntas, considera el uso de camarotes, pero olvídate de aquel sencillo de dos pisos y una escalera, hoy día hay miles de opciones en el mercado que son divertidos y funcionales. 

Sácale provecho al lugar que hay debajo de las ventanas y las esquinas, ya que pueden ser muy útiles para almacenar o colocar un escritorio. ¿Te has dado cuenta que es común olvidarse de las paredes? Utilízalas lo más que puedas, las repisas son una excelente opción. 

3) El desafío del color: tener distintas personalidades en un mismo lugar puede ser complicado y más aún a la hora de escoger la decoración y el color. Si se trata de dos personas del mismo sexo, no habrá mucho problema para la elección del color.

Ahora si son de sexos diferentes, la clave está en no convertir uno de los dos colores en el principal, utilízalos por igual. Olvídate del rosado y el azul, hay muchas combinaciones para escoger y que reflejan muy bien la personalidad de los niños. Si al final, la selección de tonos no genera un contraste bonito, recurre al blanco como base, te ayudará a nivelar todo.

4) Espacio personal: para evitar que haya molestia entre ellos, que uno coja las cosas del otro o uno se sienta invadido por las cosas del otro, se le tiene que dar su propio espacio personal y que tenga algo de privacidad de algún modo. Una buena idea es que se opte por mesas desarmables, las cuales se pueden colocar al respaldo de cada cama. 

Es importante que el lugar para la ropa, los escritorios para tareas y las cajas de juegos queden en espacios o posiciones diferentes, así cada uno tendrá un poco de intimidad a la hora de usarlos. 

El objetivo de todo esto es que ambas partes queden felices. Convierte a los niños en los protagonistas de todo el proceso de sus habitaciones compartidas, llévalos a escoger las camas, mesas y decoraciones, así se sentirán tan orgullosos como tú con el resultado. 

FUENTE: AMARILO